En este #PeliculasDeMusica os voy a recomendar tres películas que te harán pasearte por las nubes de cada nota musical .
- Begin Again (2013)
- Cadillac Records (2008)
- Yesterdey (2019)
En este #PeliculasDeMusica os voy a recomendar tres películas que te harán pasearte por las nubes de cada nota musical .
El increíble Burt Wonderstone
Sinopsis: un mago, aunque tiene pinta de pederasta, y su mejor amigo, se ven envueltos en una incansable carrera hasta la cima del negocio de los espectáculos. Muy destacable Jim Carrey, en su papel ( se parece a uno de jackass) la amistad , está muy presente en esta película
#Recomendaciones
Misery
terror/crimen
sinopsis: un Junta letras profesional, está atravesando un bloqueo letril y a la q vuelve a casa , tras una reunión con la empresa que le va a publicar tiene un accidente....
Por "suerte" cae en manos de uno de los mejores personajes q existen en la ficción.
#DirectosAlDirector 2.2 Jordan Peele
Esta película, ganó mogollón de premios. Osea que , a lo mejor, os gustará.
Ojo cuidao! esta peli puede hacerte pasar mala noche
Dos granjeros, hacen de Iker Gimenez. el mundillo de dentro de esta pelicula, es maravilloso. Todo mola
Atentos a lo del mono, vais a flipar, más q Chimo Bayo en el instituto
Una pareja no están pasando por su mejor momento, pero deciden emprender un viaje. Por carretera y por la noche (nada puede salir mal) Cómo no tienen ni podcast, ni nada, tienen que hablar entre ellos ( muy mal, ahora está más de moda, pasar horas en un coche y no hablar con nadie) Se les estropea el coche, justo, al lado de un motel. No es el el Motel Bates, pero el hotel es regentado por un tipo un tanto extraño. Cuando la pareja entra a pedir una habitación está viendo una película de terror. ( eso es lo que más me perturbó de la película)
| El regente del hotel |
Tim Burton nació en California en 1958. En realidad se llama Timothy Walter. Se considera introvertido, de niño representaba junto a su hermano menor obras " sangrientas" para su familia. Vivían cerca de un cementerio y allí solía ir a jugar. De niño, también, simuló tan bien su muerte, que uno de sus vecinos se lo creyó y llamó a la policía. Menudo espectáculo con la policía allí y, de repente, el niño vuelve a la vida. A partir de ese día en la vecindad le llamaban " Hérida de hacha" . También le gustaba el cine, películas de monstruos y asustar a los hijos de los vecinos. Una joyita de chaval. Le encanta de esa época (niñez) el actor Vincent Price. Incluso le ha metido en alguna de sus películas. En una ocasión dijo : Muchas de las cosas que ves cuando eres niño permanecen contigo...
Su primer trabajo en este mundillo fue en Disney, duró poco ya que no le comprendían en muchas cosas artísticas. En casi todas sus películas tiene personajes tímidos, peculiares y ojerosos. Es considerado el director más gótico del panorama del celuloide.
Para mí hay cuatro películas que dejan claro lo que Burton quiere contar: Beattlejuice. Los dos cortos de animación (pesadilla antes de navidad. La novia cadáver) y sleepy hollow. Podría decirse que está obsesionado con la muerte y volver de ella.La misma canción de siempre. La cantinela replica sin cesar. ¿Qué es mejor el libro o la película? En este caso la duda ha sido resuelta.
A continuación entramos de lleno en una historia de dinero y asesinatos múltiples. A sangre fría
Esta película me parece un buen resumen del libro. No obstante, si no has leído el libro, esta película sabe meterte en el mundillo de Hocolm. Hay bastantes personajes que ni aparecen aquí y en el libro sí (mención especial a los vecinos de los Clutter. Los Ashida. )
En resumidas cuentas. El libro me parece bastante mejor que la película. Es sólo mi modesta opinión, por supuesto.
1_ En el libro se cuenta mejor todo
2_ Se conoce más a los personajes
3_En la película se resume en una frase casi 40 hojas del libro
Guy Ritchie un director de cine inglés. Disléxico. El menor de cinco hermanos. Estuvo casado con Madonna. Ganó el premio Rizzie al peor director y a la peor película en 2002 a pesar de tener el honor de que muchas de sus películas se consideren de culto.
La trilogía de Londres.
- LOCK AND STOCK (1998)
Una de las películas más locas que vi jamás. Los protagonistas juntan sus ahorros para jugárselos en una partida de cartas contra el mafioso del barrio. Harry el hacha. La partida está amañada y pierden todo. A partir de ahí se desata la locura. Película muy recomendable. En esta película se les da la oportunidad a Jason Stathan (transporter) y al ex futbolista Vini Johnes.
- SNATCH, cerdos y diamantes (2000)
De las mejores películas que he visto últimamente (he visto muchas) Destacaría los diálogos, en este película muchos son tremendos. En la primera escena, cuando van a robar las joyas. Llegan al lugar hablando de la virgen María y acto seguido se lían a tiros. Sencillamente una maravilla. Más adelante hay otra escena de Tony con los ladrones tremenda. Aquí está lo que os digo: https://www.youtube.com/watch?v=M6os4VMCAdk
También destacar el papel de Brad Pitt en esta película. El gitano. No tiene escena mala, su primera aparición es cagando detrás de un coche. No baja el nivel en toda la película.
La película en si es una historia de ladrones y mafiosos pero los personajes están muy bien construidos y la película no baja el listón en ningún momento.
- RocknRolla (2008)
Otra gran historia de los bajos fondos de Londres. El negocio inmobiliario ha desbancado al de las drogas y los mafiosos (políticos incluidos) de la zona lo saben y quieren su parte del pastel. Yo diría que el protagonista es el hijo del jefe de la mafia. El RocknRolla. Resulta que ha fingido su propia muerte varias veces para que su música no caiga en el olvido.
Este personaje tiene para mi, las mejores escenas. Intro incluida "https://www.youtube.com/watch?v=aGLA4pIq7cQ "
Capitulo 4
Dos años después desde los últimos acontecimientos, las cosas han cambiado algo, lo suficiente cómo para que Juanjo hijo, ya adulto, se hiciese un nombre entre los jóvenes más prometedores del fútbol nacional e internacional. Kiko, por su parte, también. Ambos son muy buenos técnica y tácticamente. Su buena visión de lo que es todo el campo les hace, a ambos, colocarse muy bien y estar en el momento y en el sitio adecuado. Se les presenta, si no fuera por que comparten equipo, y posición en el campo, un futuro en el que van a llegar a lo más alto en el mundo del fútbol profesional.
Ya había acabado el entrenamiento y Vanessa estaba esperando a Juanjo para ir juntos hasta el restaurante en el que habían quedado para comer. Habían pasado algo más de dos años desde que se conocieron. Más de uno y medio desde que empezaran a salir en serio, cómo pareja formal. La relación iba viento en popa, la única pega es que, aún, no vivian juntos. Juanjo lo necesitaba de verdad ya que su situación en casa era mala, a veces peligrosa. Pero aún no ganaban el dinero suficiente -ninguno de los dos- para alquilarse algo decente cerca del campo de entrenamiento y de la universidad.
La de hoy se trataba de una comida de placer.
Todo iba normal hasta que Juanjo no pudo aguantar más las miradas del otro invitado masculino hacia su pareja. No sabría decirte nadie si esas miradas eran intencionadas o no. Lo único claro es que Juanjo las interpretó de la peor forma posible. La escusa, por parte de Juanjo, para ir al baño, no era más que eso, una excusa.Necesitaba poder sacar toda la rabia de dentro. En ese momento no podía pensar, no podía comer. No podía respirar.
A los pocos minutos, alguien entró al baño. No era ni más ni menos que su acompañante en la comida. El otro. El hombre se llamaba Juan, un ex jugador, ya retirado, que por culpa de una lesión tuvo que dejar el fútbol. Ahora poseía una tienda de deportes. La más grande de toda la ciudad. Ya sabes, cuando el bicho del fútbol te pica, ya no puedes sacarte el veneno, eso decía Juan siempre que le preguntaban si no estaba arto de llevar más de treinta años entre espinilleras y botas sucias.
Juanjo, titán- dicho con cariño no suena mal el saludo-¿quieres entonces que te calce con las botas de mi tienda?-se acercó a Juanjo por detrás y le puso la mano en el hombro-Parece que a tu chica le ha gustado la idea.
No lo pensó mucho. Juanjo dio al grifo del baño y puso el tapón que estaba enganchado a la boca del grifo con una cuerda metálica de bolas. El agua empezó a llenar el tocador. Hasta el punto de derbordarse.
Amigo ¿qué haces con tanta agua?- dijo Juan, estaba empezando a asustarse. El agua y la cara de Juanjo en esos momentos no cuajaban bien con su idea de una comida divertida.
Lo siguiente que oyó afuera del baño fue un grito e inmediatamente salir a Juanjo del mismo con las manos mojadas.
El entrenamiento de hoy estaba a punto de terminar. Ya era final de semana y el partido clave de año iba a tener lugar dentro de dos días. Nadie se lo quería perder, ni Juanjo ni Kiko. Todos alrededor de la pizarra, en el vestuario, esperando a que Don Luis, el entrenador y leyenda del club, diera la lista de convocados para el partido.
-Al viejo se le ha olvidado dar la lista-dijo Kiko con sorna
-No digas estúpideces- la voz de Juanjo sonó dura y seca- y respeta a tu entrenador.
Juanjo avanzó hasta ponerse en primera fila.
-Tardará. No es fácil manejar en equipo en la élite- dijo Juanjo terminando de ponerse la ropa de calle.
Kiko se adelantó hasta llegar al frente de la pizarra. Se tomó su tiempo, cómo todo lo bueno, y dibujó un enorme miembro viril en la portería del rival.
-En esto es en lo que se basa la táctica amigo y, sin embargo, compañero Juanjo-ahora ambos se encontraban cara a cara. Eran la cara y la cruz en ese vestuario y en la vida. El yin y el yan. Uno era Frank Sinatra y el otro el cantante de un grupo punk. Una cosa tenían en común, nunca se rendían ante la adversidad.
En ese precido momento el mister, Don Luis, apareció en escena.
Horas después, Kiko Y Juanjo estaban desolados. Resulta que la convocatoria era de diez y ocho jugadores. De los cuáles diez y seies era fijos ya. Entraba un portero suplente y uno de ellos dos. Kiko o Juanjo. Juanjo o Kiko. No había más posibilidades. Y el partido era crucial para el futuro, tanto de ambos cómo del propio club. No había espacio para los titubeos ni para las paparruchas.
Sólo cabía uno más en la lista de convocados definitiva. Esa se daba al día siguiente.
Capitulo 3
Cap 2,5
Kiko
Disfrutaba cada minuto de soledad en casa. Aprovechaba cada minuto de la soledad en la casa, sin su padre. Se llevaban bien, pero no hacía ninguna falta estar todo el día juntos. Pegados cuál uña y mugre. También influía mucho en esa necesidad de soledad, a veces tan necesaria, la muerte de su madre. Todo ocurrió en pocos meses. Un accidente, secuelas y desenlace fatal. No es algo de lo que Kiko y su padre hablen demasiado. Cualquiera que entré en sus vidas en estos momentos, piensa que jamás ha existido o existió una madre o una esposa en la familia.
No eran las páginas amarillas, ni un periódcico deportivo, ni siquiera un libro normal y corriente. Se trataba de una revista de las favoritas de Kiko, una revista pornográfica. La escondía debajo de un libro de clase.
El plan no tenía fisuras.
Su cara, en estos momentos, es la de observar un catálogo de postres después de hacer senderismo en Egipto.
De repente la puerta de la habitación se abrió de par en par. Su padre apareció por la puerta a grito pelado.
-!Joder!-dijo el padre de Kiko señalándo la revista con el dedo índice-¿Ya estás otra vez? Al final te vas a quedar ciego.
Kiko, del susto, acabó en el suelo. Y la revista por los aires.
-Menos mal que en el equipo ese te han cogido-Siguió hablando el padre mientras Kiko se levantaba del suelo-Yo así no te aguanto. Todo el santo (en realidad no dijo santo) día en tu habitación y cuándo me oyes que vengo, se escucha como cierras las puerta de la habitación. ¿Qué escondes hijo?
-Papá-dijo Kiko totalmente repuesto-Todos necesitamos nuestra intimidad.
La puerta de la habitación volvió a cerrarse. Esta vez dejándo a padre e hijo separados por un muro. En breve Kiko se marchará de casa ya que un equipo de fútbol le había llamado para jugar en primera división. Valentín, asi se llama el padre de Kiko, no entiende mucho de fútbol pero sí entiende que es una gran oportunidad para su hijo. Aunque tenga que marcharse y dejarle solo.
Ya era muy tarde. Tan tarde que ya le daba igual llegar a casa ahora o dentro de un rato. La bronca se la iba a llevar de todas maneras. Su padre era muy estricto con ese tema. Decía que nada ni nadie podía impedirte madrugar al día siguiente si quería ser un hombre de bien el día de mañana. Pero Kiko estaba hundido por otro motivo más personal que el de llegar tarde a casa.
Las escaleras de un portal cualquiera en una ciudad cualquiera, daban seguridad a Kiko, al menos para sentarse y pensar en lo que le acababa de suceder.
La verdad es que las horas pasaban allí casi sin apenas enterarse. No se enteró de que, Claudia, su mejor amiga, se le acercó al verle allí con esa cara de tristeza.
-¿Qué haces ahí Kiko?-dice Claudia accercándose a él.
-Amiga, ha pasado lo que tenía que pasar. Llegó de repente el marido y tuve que salir corriendo. Tube que esconderme en la terraza, estaba medio en pelotas-dice Kiko, y luego le cuenta toda la historia a su amiga.
-Entonces, te ha pasado lo mismo que en aquella canción de Barricada.
-Si, algo así. . .
Los dos amigos sonrieron al recordar la escena. Claudia se lo imaginaba y Kiko lo recordaba, y también se reía.
El día había llegado. Siempre llega.
Sentía esperanza y, al mismo tiempo, añoranza. Eso sentía Kiko en su interior mientras llegaban a la estación de tren. Su padre iba con él. La despedida se iba a hacer muy cuesta arriba. Él lo sabía, su padre lo sabía. Incluso las vías del tren lo sabían.
Kiko tenía un sueño desde siempre. Cuándo sigo siempre es siempre.Y muy probablemente iba a cumplirse al llegar a Madrid desde su Galicia natal. Debutaría este mismo fin de semana en primera división, el otro canterano llamado había tenído un accidente de tráfico y no podría estar. Su amor al fútbol le viene desde muy pequeño, casi es una obsesión desde la cuna. Siempre que Kiko recuerda su infancia era pegado a un balón. Su padre y su madre tenían mucha culpa de ese sentimiento. El padre llegó a ser futbolista profesional pero en aquella época no era lo mismo que ahora. No se ganaba el mismo dinero ni se tenía la misma popularidad. El padre de Kiko hizo casi toda su carrera en Galicia, muy cerca de casa. La madre, por su parte, era la chica de los deportes en la televisión local. Empezó desde muy abajo, cómo cualquiera, pero por ser mujer lo tuvo mucho más complicado. Aún así llegó a lo más alto en la televisión local. Durante casi veinte años tuvo un programa todos los lunes de 22:00 a 0:00. Con invitados ilustres de moda, reportajes de gente del deporte y un largo etcétera de secciones pequeñas pero muy interesantes.Y, cómo siempre, el deporte y más concretamente el futbol eran una parte fundamental en el programa.
Con todo lo llorado por una persona llorado ya, Kiko ya estaba sentado en su asiento del tren. Solo pidió una cosa en todo el viaje, un asiento con ventana. Quería dar un último vistazo a toda su vida. Semblante serio el suyo, y no iba a cambiar en todo el viaje. Era bastante curioso ver a un chaval vestido de traje y corbata. Cuatro horas le separaban de su sueño.
Historia de Juanjo (2)
Se sentía imparable y más aún después de la gran noticia. Iba a entrar la convocatoria para el primer equipo de su club ese mismo fin de semana. Llegaría a lo más alto, no tenía ni una sola duda de ello. Iba escuchando música con sus cascos sin cable, último modelo. El joven juanjo iba a cruzar la calle, no miró y un coche impactó contra su cuerpo. Menos mal que la chica que conducía el coche logró frenar a tiempo y el golpe quedó en algo menor, en comparación a lo que pudo ser. El cuerpo de Juanjo quedó completamente vertical en el suelo tirado. Más por la impresión del choque que por el golpe en si.
La chica, no más de diez y ocho años, morena melena hasta la cintura y largas piernas, salió del coche a toda prisa y sin pensar si podía mancharse su bonito vestido negro, se arrodilló al lado del cuerpo del joven Juanjo.
-¿Estás bien?- dijo ella mientras le tomaba el pulso en el cuello.
Cómo volviendo de un sueño, Juanjo volvió en sí. Consiguió abrir los ojos muy poco, no veía nada claro, sólo que alguien estaba a su lado. Notaba calor humano, hace tanto que no sentía eso. . .
La siguiente visión fue en la cama de un hospital, mano derecha escayolada, rota y además, el tobillo izquierdo roto también. Una cosa no había cambiado para nada, él no estaba allí.
Aquél día no llovía pero cómo si así fuese. Tenía los adentros totalmente encharcados. La humedad, una vez que entra en tu vida ya no se va. Jamás. Él sabe eso mejor que nadie.
Dentro de aquella taberna, oscura y sin vida, se encontraba Juanjo padre. Solo frente a su vaso de vino. Peleón para más señas. A pesar de los diez años transcurridos desde aquella noche, Juanjo padre no conseguía dar un sorbo a ningún vaso de vino sin recordar a su mujer. Dolores. ¿Dónde estará? Se preguntaba cada vez que cerraba los ojos. ¿Se acordará de mi? A pesar de todo lo malo, no habían tenido mala vida o eso era lo que se decía Juanjo a si mismo para no castigarse más. Para no ver el final. Ya bastante castigo tenía encima sin ser el amor de su hijo. Y ahora que iba para estrella del fútbol y podría retirarle de vivir de las ayudas sociales, resulta que la relación entre ambos era horrible.
Calle abajo iba Juanjo padre, camino de casa. Los pensamientos se le agolpaban entre las cejas. Ya no era lo que fue fisicamente. Los años pasan para todos y ya estaba cerca de los cincuenta, y con muchas goteras. Demasiadas.
Ligeramente cojo y con fuertes dolores en la mano.
Se encaminó hacia un cajero que había de camino a su casa. Era tarde, realmente no necesitaba sacar dinero esa noche, y sobretodo no necesitaba discutir con la indigente que dormía en ese cajero.
Su hijo salía muy bien acompañado del hospital. La chica que lo atropelló, al verle solo en la habitación del hospital y que le había parecido atractivo, se ofreció a llevarlo a casa.
La salida del hospital fue fácil ya que las lesiones no impedían el movimiento. Lo más complicado fue subir al coche. La chica lo ayudó a todo en todo momento.
-Me llamo Vanessa- dijo ella mientras se sentaba al volante de su coche. Pensó que a ojo debía tener quince años el chico, o quizás más. No tenía el don de adivinar la edad de la gente. Ella tenía los diez y ocho recién cumplidos.
-Yo me llamo Juanjo- no lograba abrocharse el cinturón- ¿Puedes ayudarme con esto?
-Claro que si. ¿Por dónde queda tu casa Juanjo, te acercaré?
-Muy cerca de aquí, yo te indico- el jóven no pensaba en que la chica había estado todo el día a su lado ni de lo servicial que era con él al llevarlo a casa. Solo podía pensar en si estaría o no en buenas condiciones para jugar el fin de semana.
Mano rota y tobillo también, no paraban de sonar las palabras del doctor en su cabeza una y otra vez. O sucedía un milagro o no podría debutar.
En menos de un minuto, se encendieron los faros del coche y se pusieron en marcha.
-Venga padre, subamos a casa-
Juanjo hijo estaba agarrando fuerte del brazo a su padre y tiraándo de él hacia el portal. Él, por su parte, vociferaba a la yonky que estaba haciéndose la dormida en el cajero.
-Hijo, no sabes las cosas que me ha dicho la yonki de mierda esta-grita eso el padre mientras intenta soltarse de su hijo.
-¡He dicho que subamos!-el semblante del hijo era cada vez más serio y la cara de psicópata asomaba. Algo se estaba volviendo a romper dentro de él. Otra vez.
Justo en ese momento pareció hacerse de día repentinamente en Juanjo hijo. El cuerpo de Juanjo hijo pareció volverse una estaca. La rigidez era casi hipnótica. Las venas del cuello le iban a estallar.
Con los brazos muy duros y las venas muy marcadas dijo:
-!Vámonos¡
Al mismo tiempo cerró el puño.
-!A casa!
El grito sonó tan gutural que no quedó ni un solo pájaro en kilómetros a la redonda.
La escena era dantesca. El hijo estaba abroncando al padre según iban subiendo por las escaleras del edificio. El ascensor, cómo de costumbre, estaba roto. El mundo al revés en lo que a una relación padre-hijo se refiere. La cocina fue el lugar elegido por el pequeño Juanjo para seguir abroncando a su padre. En la calle no iba a motar un espectáculo. Los dos, uno enfrente de otro, estaban discutiendo acaloradamente.
-Pero tú ¿Estás loco?-dijo el pequeño Juanjo agarrando de la chaqueta a su padre. Sólo a un perturbado se le ocurre ponerse a discutir con una persona sin hogar. ¿Quieres que te deje en paz para que bajes a discutir con quién sea por un cartón de vino? ¿Eh? ¿Eso quieres?.
-Hijo no me sermonees, soy tu padre y me debes respeto.
El pequeño juanjo estaba echo una furia. Soltó a su padre pero su rostro estaba totalmente rojo y las venas del cuello muy marcadas. Una botella de cristal vacía fue la elegida.
La relación no era buena.
Si podéis/queréis dadme vuestra opinión por twitter @LilloATM